martes, 16 de febrero de 2016

Martina

Una mujer guarda su corazón bajo ocho llaves
lo esconde en un cofre
que va adentro de un cajón

Decide que esto
ya no tiene solución

Descree de la sumisión
y de la
dominación

Deja caer un tornado desde su balcón

No confundan esto con un cuento de facón
porque habla de mi año y de mi generación
La que normaliza las luces de neón
En Argentina, en plena globalización
con el ruido ambiente de una televisión

Ella
ella
suelta a sus ocho perros guardianes
frente a los reflejos
del amarillento alumbrado de la calle
Y por fin los deja cenar
Hambrientos de odio.

La ciudad.

Se tira,
Martina,
la tira
la ciudad.

Un ardor

Qué es estar muerto por dentro?
Hay que saberlo para estarlo?
O justamente.

Dejo que pase,
Garganta presta
Oído atento
Ojos cansados
Ritmo de un salmo
Violento

A cuestas lo gastado
Mal presupuesto
No predispuesto
A los conceptos

Soy

Un ardor en el cielo
Centelleando en tus ojos
Cinco millones de años
Tarde

Como microbios
Mis almanaques
Son irrisorios
Y el monopolio de mi petróleo
Lleva gualichos en envoltorios

Sin uniformes
por disconformes
Somos anarcos
de lo uniforme
Sometimes YOU have to be your own hero